14. CONCLUSION

El técnico que desempeña su tarea profesional en una instalación acuática tiene un gran patrimonio consigo: el del enriquecimiento constante que aporta la realización de una labor para los demás a través del deporte.

Esa "calidad de vida", que por la vía práctica se trata de garantizar desde colectivos e instituciones, tiene una conexión con su función, en su gestión y aplicación de las Actividades Acuáticas coherentemente elaboradas.

Decimos que el técnico tiene a su alcance un potencial enriquecedor; en cuanto que convergen en su labor tres conceptos apasionantes. El primero es el del Deporte, la Actividad Física, la Actividad Acuática como tal. Ella es, por sí misma, un estímulo a la voluntad y capacidad, recursos del que a ella se dedica, en la mejora de conocimientos y aplicaciones. Como ya se sabe, la vocación y afinidad por lo deportivo es tan remota casi como el hombre.

El segundo aspecto que nos referimos es el que le viene por la posibilidad de profundizar en el "mundo de los demás"; el de la relación directa con los alumnos, el componente humano.

Y aún existe un tercero. Él será la propia ejecución de una acción mediadora entre los dos primeros: la de la docencia. A través de ella, entrarán en comunicación la disciplina deportiva con el componente humano.

Pero este patrimonio profesional que está al alcance del técnico que sabe valorarlo, tiene una contrapartida: la responsabilidad. Estos aspectos sobre los que trabaja no pueden ser tomados a la ligera. Nos referimos no sólo a una cuestión de seguridad, sino de "calidad de la docencia". No serán, pues, elogiables actitudes de estancamiento, o de "proteccionismo profesional". Es indispensable profundizar, actualizar y difundir. En esta disciplina, como en cualquier parcela del conocimiento, es precisa una actitud de apertura y receptividad: estamos en Educación, y en ella hay un dinamismo implícito.

Y este campo es amplio. De lo que en un origen recibió el tratamiento de técnica utilitaria para la supervivencia, se presenta hoy en día, la Natación, como un medio beneficioso y específico, para una práctica amplia encuadrada en las Ciencias del Movimiento a través de las diferentes Actividades Acuáticas. Las bases para su conocimiento, como acontece a estas ciencias que la engloban, no se centren en una disciplina en concreto. Así, este conocimiento, no de aspectos exclusivos de una disciplina, sino de los factores que entran en relación al estudiar y aplicar esta actividad, nos acercará más a la persona y a esa calidad de vida referida.

Así pues, este doble aspecto de potencial enriquecedor y responsabilidad, que el técnico es consciente que conviven en su labor, pondrán en juego su capacidad profesional de respuesta. Y, realmente, el balance final valdrá la pena.