3.3 EN MARES Y RIOS

Cuando en 1896 la natación se introdujo en los primeros Juegos Olímpicos de la Era Moderna, ya tenía una importante tradición competitiva detrás de sí. Desde mediados del siglo XIX había campeonatos en Australia, Inglaterra, Estados Unidos, Alemania, Japón, Nueva Zelanda, etcétera.

No obstante, aquellas competiciones no se realizaban en piscinas sino en el mar (como los primeros Juegos) o en ríos (como el Támesis y el Sena). Así, la creación de piscinas, cada vez más sofisticadas, ha sido determinante en la gran evolución técnica de la natación hasta nuestros días, con la consiguiente impresionante mejora de récords.