Existe en España la falsa creencia de que la natación es un deporte propenso a que su práctica sea aburrida. Quienes así piensan entienden sólo la natación como una forma de desplazarse en el agua, habitualmente, con el fin de mejorar su salud y aumentar o mantener su condición física.
Si bien vale la pena "aburrirse", si por medio de la práctica de la natación conseguimos alcanzar un objetivo tan deseado como la salud, no es menos cierto que la natación ofrece una perspectiva mucho más amplia que la que se plantea tradicionalmente.
El atractivo que ofrece el agua al ser humano tiene un componente esencialmente lúdico. La utilización del medio acuático como objetivo de diversión ha sido uno de los "booms" de la última década con la creación de los parques acuáticos y la introducción de la natación recreativa en las piscinas.
Pero no es menos cierto que moverse en el agua supone una menor exigencia que moverse en la tierra, o lo que es lo mismo, hacer actividad física en el agua cuesta menos que en tierra. La menor gravedad en el agua hace este "milagro".
La natación es una fuente inagotable de posibilidades para niños, jóvenes, adultos y viejos. Llevar a cada cual lo que necesitan o lo que mejor les conviene es más un problema de planteamiento pedagógico que de las limitaciones de mal conocimiento que se ha tenido de la natación.